miércoles, 30 de enero de 2013

En el Camino Aprendí...


La vida es una experiencia y hay que aprender de ella en cada paso.
En el camino suele haber días tan dulces y días tan tristes, pero en esto me pregunto, qué sería de mi si no conociera la tristeza, el dolor, no lo sé, simplemente he dado respuesta a esto con más preguntas.
Dentro del camino suelen tener la compañía o la presencia en algunos momentos, pero también puede reinar la soledad. Puedes observar las huellas que han quedado impregnadas dentro de tu camino y puedes darte cuenta de lo que en realidad necesita tu vida.
refle-pasos30aDentro de este camino hay espinas que nunca salen de tu interior, hay estrellas que suelen señalar, pero quizás nunca llegues a palpar su calor. Hay momentos que rebasas tu felicidad y momentos en agonías en tu dolor, pero la vida es un subir y bajar de emociones, es una vida peligrosa pero a la vez suele ser hermosa.
El ser no es más grande por su tamaño si no por la fuerza que se encuentra en su interior: ¿Qué pasaría con las ilusiones y con los logros si entre ellos no existe un esfuerzo? ¿Qué pasaría con caer y no levantarse? No podríamos conocer el éxito, hay personas que luchan y consiguen llegar a la meta sin limitarse en ella, sino seguir más adelante.
En el camino en algunos momentos es necesario mirar hacia atrás, pero no es necesario retroceder, es necesario escuchar el silencio, tal vez del silencio escuches algo más profundo de lo que escucharás en la turbulencia, trata de observar a tu alrededor; cada uno tiene un universo diferente, tal vez inexplorado o sin descubrir, tal vez tu sólo estés soñando, y yo sólo sea parte de tu sueño.
Autor Desconocido.
La Vida es un proceso que hacer germinar dentro de nuestro corazón las semillas de la Esperanza, la Fe y El Amor. Nunca exterminemos esas semillas, por el simple hecho que no entendamos los momentos críticos de la Vida.
¿Quién es el hombre que desea vida, que desea muchos días para ver el bien? Salmo 34:12.
Porque en ti está la fuente de la vida,y en tu luz podemos ver la luz. Salmo 36:9.
El Señor protege la vida de los íntegros, y su herencia perdura por siempre. Salmo 37:19.
QUE TENGAS UN LINDO Y BENDECIDO DÍA!! DIOS TE BENDIGA!!

martes, 15 de enero de 2013



Lo que digas recibes

Prosperarás si y sólo sí meditas en su Palabra de día y de noche, la prosperidad no es mala la Biblia la ofrece a aquel que medita en ella

Lo que digas recibes

Josué 1:8 (Biblia al Día)  Que no se aparte nunca de tu boca este libro de la ley.  Medita en el día y noche y obedécelo  al pie de la letra.  Solamente así tendrás éxito.

Si usted quiere tener éxito, sólo así podrá alcanzarlo, no se puede negociar con Dios otra manera de alcanzar el éxito, a través de toda la biblia no ve a un haragán, a un negligente o insensato bendecido,  se ve bendecida únicamente a gente diligente, esforzada y valiente, usted no mira a David ser bendecido por tenerle miedo a Goliat, ni  a Josué por tenerle miedo a los muros de Jericó, o Moisés por tener temor de ahogarse en el  Mar Rojo.

Por eso La Biblia habla de Dios y de la gente, si solo La Biblia hablara únicamente de Dios nosotros no tendríamos ejemplos que seguir porque seguir el ejemplo de Dios sería difícil, crear el Universo, la luz, hacer días, noches, estrellas, peces, eso sería seguir el ejemplo de Dios, pero él se encargo de tomar hombres a través de la historia para tener un muestrario de lo que puede hacer en la vida de un hombre si obedece su palabra, pero no se puede pretender ser bendecido sin esfuerzo, sin meditar, sin valor,   debemos tener la Palabra en la boca, no sólo debemos meditar la palabra sino debemos hablar lo que meditamos.

Salmo 1:1-3  Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;  Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.  Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae;  Y todo lo que hace, prosperará.

Prosperarás si y sólo sí meditas en su Palabra de día y de noche, la prosperidad no es mala porque La Biblia la ofrece a aquel que medita en la Palabra de Jehová, quiere decir que la ley de Jehová contiene tu prosperidad,  la prosperidad no está en el mundo o en un sistema de esta tierra, la prosperidad se encuentra en la Palabra de Dios, los principios que están en la Escritura han sobrevivido todas las crisis económicas mundiales y se sigue cumpliendo “No he visto justo desamparado ni su simiente que mendigue pan”.

No se asuste por el alza del combustible, no es la primera vez que sube, no es la primera vez que hay una crisis energética, medite en la Palabra, declare que el Señor es su Pastor y que nada le faltará, crea que Dios va a proveerle. Decida creerle al Señor.

Meditar es estudiar, hablar, es un murmullo que se convierte en un grito, meditar es imaginar, dijimos que es trasladar lo que leemos en la escritura a imágenes, el Rey David sabía las promesas que Dios tenía pero las trasladó a su futuro, hay una meditación que es “reflexionar” en los errores que hemos cometido, porque si tenemos que ser perfectos en nuestro caminar para prosperar nadie lo va a lograr, Dios perdona nuestras faltas, su palabra dice que si confesamos nuestros pecados y nos apartamos de ellos alcanzaremos misericordia, pero el que no lo hace no prosperará, tenemos prosperidad al arrepentirnos de nuestros pecados.

Salmo 23:1-6 Jehová es mi pastor; nada me faltará.  

Creo que David escribió este salmo como resultado de su meditación en la fidelidad de Dios.   “Nada me faltará” David está hablando en futuro, si la Biblia dice que Dios es fiel, ¿Cómo lo traduces a imágenes?  David sabía que Dios era fiel, David había sido pastor,  sabía que a sus ovejas nunca les había faltado nada, las defendió del oso, del león, David pensaba: “Si yo las defendí ¿Cómo no las va a defender Dios?”.  El empieza a imaginar su vida en el futuro sin que alguna cosa le haga falta, nosotros no nos anticipamos al futuro, vemos sólo lo que nos está pasando, David prepara su alma por si viene una crisis para que jamás dude de la provisión de parte de Dios. Prepara tu testimonio futuro y di “No importa lo que venga, el alza de lo que sea, el Señor es mi Pastor, no importa lo que pase en el mundo entero, en lo que respecta a mí, nada me faltará”.

David está meditando tan fuerte que se va más allá dice en el Salmo 23:5  Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;  Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.  Si vinieran angustiadores, problemas que a otra gente le quita el hambre, el problema muchas veces no es que no tengas para comer, el problema es que se te fueron las ganas de comer, tu alma se te está secando, dices: “no me falta nada pero no tengo ni ganas de comer con lo que me pasa”.

David dice: “En presencia de los espíritus que pueden venir a atormentarme Dios me va a servir la mesa, voy a festejar porque Jehová es mi pastor, habrá comida y tendré apetito para comer”, eso es meditar.   No le  estaba pasando eso a David, le podría llegar a pasar, se estaba preparando por si llegaba a pasar, por si el esposo venía ya tenía la vasija llena de aceite, se estaba preparando para el futuro.

Salmo 23:2-6 En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.   Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.   Aunque ande en valle de sombra de muerte,  No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;  Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;  Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.  Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,  Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

¿Crees todo lo que dice este Salmo?  Si lo crees... ¿Por qué te quejas? Si tú estás lleno del Espíritu Santo, vives en su presencia, cubierto con su sangre, el Diablo no puede tocarte.

Debes meditar en las promesas de Dios.

Mateo 12:34  ¡¡Generación de víboras!!  ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Antes de conocer a Jesús yo era un hombre muy mal hablado, decía malas palabras, cuando recibí a Jesús en mi corazón empecé a leer la Biblia, cuando llegué a este capítulo yo ya no decía malas palabras, cuando estaba en Coatepeque empecé mi primera célula a los 6 meses de convertido y empecé a hablar con un amigo y él empezó a hablar como hablaba yo sin conocer a Jesús, le pregunté si creía en Jesús me dijo que sí, le dije que de la abundancia del corazón habla la boca y que él hablaba como que no tuviera a Jesús en su corazón, una de las evidencias de que tienes a Jesús en tu corazón es que tu forma de hablar cambia, tu tipo de conversación es distinta, la palabra que hablas es distinta, el corazón y la boca están conectados, en ese momento este amigo recibe a Jesús en su corazón, al día siguiente tocan la puerta de mi casa y era este amigo con otro amigo para que tuviera la misma conversación que habíamos tenido un día antes, en una semana tenía 25 nuevos convertidos con ese versículo.

El Señor dice: “Sé valiente, esfuérzate, medita en mi palabra de día y de noche, que no se aparte este libro de tu boca un solo día”.  Tenemos que hablar palabra, declarar sus promesas, debe estar conectada la escritura en su corazón.

1 Pedro 3:10  Porque:   El que quiere amar la vida y ver días buenos,  Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño.
Los días buenos y la buena vida esta directamente ligada a lo que hablo, revisa qué tipo de conversación tienes todos los días. Con quién hablas más seguido, cuáles son los temas que más seguidos tocas, pregúntate si esos temas edifican a alguien, si bendicen tu vida, si te llevan a ser mejor, si te van a hacer prosperar o si son negativos, si son chismes. Etc.

Por tu boca puedes conocer tu corazón, sé sensato, la Biblia dice que si creemos con el corazón y confesamos con nuestra boca que Jesús resucitó de los muertos seremos salvos, hasta la salvación está asociada a lo que hablamos, debemos hablar lo que creemos, lo que meditamos, si ya lo viste háblalo, David creyó la fidelidad de Dios, se proyectó a futuro y lo dejó escrito. Deja todas las palabras que no edifican y no sirven, habla lo positivo.

viernes, 28 de diciembre de 2012

En medio del valle...


 “Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos” Romanos 8:25.

La vida tiene montañas altas de triunfo y de deleite, pero también valles de impaciente espera, una impaciente espera porque no vemos las oraciones contestadas.  En las montañas nos deleitamos mirando el paisaje y respirando el aire puro, pero en los valles de espera parece que no hay aire y no podemos ver los mismos paisajes que veíamos en las montañas, pero tanto las montañas como los valles son muy importantes.  Hoy quiero aprender a caminar en los valles de la espera.

Hay tres cosas que hoy debo recordar en relación a los valles de la espera.  Los valles de espera me hacen dar grandes pasos en el crecimiento de la gracia del Señor.  En segundo lugar cuando miro hacia atrás después de que grandes esfuerzos han sido cumplidos veo con gratitud lo que he recibido del Señor.  Jamás deberé sacrificar la más profunda confianza que se adquiere en el valle de la espera por una vida suave y libre de turbación.  En último lugar yo recordaré que los tiempos duros de espera proveen nuevos enfoques de mi relación con el Señor. 

Si hoy tengo que caminar por un valle de espera o si es que ya lo estoy atravesando necesito comenzar a darle gracias al Señor por lo que está ocurriendo dentro de mi y a través de mi como resultado de lo que me está ocurriendo.  Necesito tener la vista espiritual más clara para ver e interpretar el significado mas profundo de los problemas que parecen estar rodeando mi vida y vivir hoy mas plenamente en los desafíos del presente, confiando que el Señor, quién ha sido fiel en el pasado me guiará en medio del valle actual de la espera.

Señor, en medio del valle de la espera en el cual me encuentro, hoy quiero levantar mi mirada a ti, porque mi socorro viene de ti y entenderé que las cosas que ahora estoy enfrentando han sido permitidas única y exclusivamente por Tu mano para llevarme a un nuevo y más profundo desarrollo espiritual. Amén.

Dr. Serafín Contreras Galeano.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Confianza en Dios


“Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu mismo entendimiento: tenle presente en todos tus caminos, y él dirigirá tus senderos.”
Proverbios 3:5-6 V. M.

¿Qué es la confianza en Dios? Es ponerlo todo bajo sus cuidados, su sabiduría, su fidelidad. Para poner esto en práctica, es preciso conocerle, conocer su amor, del cual nos ha dado la prueba suprema por el don del Señor Jesús. “Nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros” (1 Juan 4:16).
La confianza es relativa al amor. Es decir, podemos confiar en alguien en la medida en que conocemos su amor e interés hacia nosotros. Dios nos ha amado con un amor sin límite, por lo tanto tiene derecho a una total confianza de nuestra parte: “Confía en Jehová con todo tu corazón”.
Confiar en Dios es tanto un privilegio como un deber para sus hijos. Sería, pues, normal y justo que tuviéramos confianza en él en todo tiempo. Pero, desgraciadamente, muchas veces el Señor tiene razones para decirnos como a sus discípulos de antaño: “¿Dónde está vuestra fe?” (Lucas 8:25). El recelo que fue sembrado en el corazón de nuestros primeros padres tiene en nosotros raíces tan profundas que se precisa la sonda divina para descubrirlo y la energía renovada del Espíritu Santo para extirparlo; y mientras estemos aquí en la tierra, tendremos que seguir luchando contra nuestra propia incredulidad.
La exhortación a confiar en Dios está acompañada, en nuestro texto, de una advertencia oportuna para todos y especialmente para los jóvenes: “No te apoyes en tu mismo entendimiento”. Esto no quiere decir que nuestro entendimiento o inteligencia sea inútil, sino que siempre debe estar subordinada a la voluntad de Dios. Somos tan rápidos en forjar proyectos, en tomar decisiones, en comprometernos en diferentes actividades, sin antes orar y sin dejarnos conducir por el Señor. Debemos escuchar lo que nos dice la Escritura y no hacer nada sin ponernos en las manos de Dios, pues, se nos dice que “no hay sabiduría, ni inteligencia, ni consejo, contra Jehová” (Proverbios 21:30).
“Tenle presente en todos tus caminos”. La forma de esta exhortación, ¿no nos deja entrever que, aun estando en relación con Dios, corremos el peligro de conducirnos como si no le conociéramos? Reconocerlo en todos nuestros caminos es poner delante de él todas las cosas. Cuanto más ponemos en práctica este privilegio, mejor nos sentimos. Nunca un creyente ha tenido que lamentarse de haber confiado en Dios, mientras que la confianza en la carne ha sido la causa de muchas penas.
En cada camino nuevo es preciso conocer al Señor, es decir, invocarle, escucharle y obedecerle; de lo contrario nos exponemos a merecer el reproche dirigido por Elías a los mensajeros de Ocozías: “¿No hay Dios en Israel, que vais a consultar a Baal-zebub dios de Ecrón?” (2 Reyes 1:3). Si no oramos, nos conducimos como si Dios no existiera; y aunque no consultemos directamente a los malos espíritus, nuestra independencia en cuanto a Dios así como nuestra propia voluntad nos entregan a la influencia de ellos.
Las felices experiencias que hemos vivido pueden sernos muy útiles, pero no nos dan ninguna seguridad para el futuro, ya que después de haber obtenido una victoria o una bendición por la fe, a menudo nos vuelve a faltar la confianza en Dios. Encontramos una prueba de ello en la historia de Asa (2 Crónicas 14-16). Refiriéndose a los hermosos días de este rey, Hanani, el vidente, le dijo: “Porque te apoyaste en Jehová, él los entregó en tus manos” (16:8). Pero luego, el rey perdió su confianza en Dios (16:9). ¿Qué había hecho de las enseñanzas de Azarías? “Jehová estará con vosotros, si vosotros estuviereis con él; y si le buscareis, será hallado de vosotros; mas si le dejareis, él también os dejará” (15:2) ¿Qué quedaba del compromiso y del juramento que había hecho junto con todo el pueblo, acerca de buscar a Dios, el Dios de sus padres, con todo su corazón y con toda su alma (15:12)?
* * *
“Él dirigirá tus senderos”. Dios quiere guiarnos de una manera tan segura como condujo a los israelitas de Egipto a Canaán. Durante el día nunca les faltó la nube, ni la columna de fuego durante la noche. Para marchar por el buen camino, los fieles sólo tenían que seguir los signos de la presencia de Dios en medio de ellos. Si tomaban otro camino y se extraviaban, lo hacían voluntariamente.
Hoy, Dios nos dirige por medio de su Palabra. Si no siempre hallamos en ella explicaciones concretas en relación a cada uno de los detalles de la vida, no deja de enseñarnos los grandes principios divinos que deben regir nuestras vidas. El Espíritu Santo también está con nosotros para enseñarnos sobre todas las cosas; pero debemos estar plenamente convencidos de que nunca nos conducirá por caminos diferentes a los que la Palabra nos propone. Acordémonos del varón de Dios de Judá que se dejó seducir por un viejo profeta (1 Reyes 13) y hagamos todo lo posible para evitar las trampas que nos tiende el enemigo.
Para ser los beneficiarios de las promesas divinas es preciso cumplir con las condiciones que exigen: “Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados” (Proverbios 16:3). “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Salmo 37:4). La fe en Dios y la comunión con él forman nuestros pensamientos y producen en nosotros el deseo de que su voluntad sea hecha. Cuando nos deleitamos en Dios, nuestras peticiones se elevan hasta la altura de sus pensamientos.
Tengamos una voluntad franca para seguir al Maestro. En cada decisión, consultemos al Señor. Si la fidelidad exige sacrificios de nuestra parte, no temamos; la pérdida será provechosa, pues Dios es galardonador de los que le buscan. En vez de dar traspiés en las tinieblas, tendremos al Señor Jesús para tomarnos de la mano y conducirnos por el camino donde la luz resplandeciente va creciendo hasta que se establezca el día perfecto.
Al escribir estas líneas pienso en los jóvenes que sufren una enfermedad, que pasan por una penosa contrariedad o una dolorosa prueba. Para ustedes, queridos amigos, mis mejores sentimientos. Muchos de ustedes podrían decir, como Job, que sus proyectos —“los designios de mi corazón” (Job 17:11)— se han frustrado, y como Jeremías: “Cercó (Dios) mis caminos con piedra labrada, torció mis senderos” (Lamentaciones 3:9). Quizás alguno de ustedes tiene una enfermedad incurable o está pasando por una prueba desgarradora e irreparable. Tengan ánimo, el texto que hoy meditamos también es para ustedes. ¿Qué les separará del amor de Cristo? Tengan confianza, no razonen sobre los caminos misteriosos de Dios; invóquenle tanto más cuanto que son probados. Les librará si lo cree conveniente, pero de todas maneras dirigirá sus pasos. Les conducirá a las cumbres más altas y hará sus pies como de ciervas (Salmo 18:33). Cantarán como “el dulce cantor de Israel” y como “el hombre que ha visto aflicción”: “La misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen”. “Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová. Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud” (Salmo 103:17 y Lamentaciones 3:1, 25-27).
Quizás este pequeño escrito llegue a las manos de un joven descarriado que no ha seguido el consejo de la Sabiduría. Querido amigo, no persevere en un camino equivocado. El Señor le ama y le invita a volver a él: “Vuelve… a Jehová tu Dios; porque por tu pecado has caído. Llevad con vosotros palabras de súplica, y volved a Jehová, y decidle: Quita toda iniquidad, y acepta el bien... porque en ti el huérfano alcanzará misericordia” (Oseas 14:1-3). Confiémonos en el Señor, y tanto más si hemos descubierto nuestro error; acudamos a él en todos nuestros caminos: él dirigirá nuestros senderos.
Aquel que reclama toda nuestra confianza, que nos advierte de la insuficiencia de nuestra inteligencia, que nos invita a tenerle presente en todos nuestros caminos, que nos promete dirigir nuestros senderos, ¿no es quien nos ama con amor eterno y quien sufrió por nosotros la terrible muerte de la cruz y el abandono de parte de Dios? ¿No pondremos nuestra confianza en él durante el corto tiempo de nuestra vida terrenal, en las pocas horas que quizá nos separan de su venida, mientras profesamos creer en él para la vida eterna? No, esto sería anormal e injusto de nuestra parte.
Creemos en ti, Señor, ¡libranos de nuestra incredulidad!
H. C.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Fe como Job..

"Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo tornaré allá. Jehová dió, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito." (Job 1:21)



Cada vez que me sucede algo inesperado, alguna prueba o situación difícil, siempre pienso en Job. En lugar de enojarme, lo cual no se los voy a negar, no es cosa fácil, puesto que es inevitable decir: Por qué Dios? Por qué a mí? No lo entiendo.
No quiero que creas que esto está mal, somos humanos y por ende somos seres que sentimos, pero el truco está en lo que dice la Biblia "Airaos, pero no pequéis" (Efesios 426, 27).

Cuando suceda algo inesperado recuerda este pasaje bíblico, y luego piensa en Job, en todo lo que el atravesó y jamás negó a Dios, más bien se mantuvo firme en su FE.

Todo cuanto nos sucede en la vida es parte de un propósito, quizás en el momento sea difícil de entender, pero Dios sabe el por qué de lo que hace.

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dice Jehová"

En lugar de enojarse, piense en que Dios tiene algo mucho mejor para usted.


 Gracias por leer!! Dios te bendiga grandemente!!

lunes, 12 de noviembre de 2012

DISFRUTA TU CAFÉ…


Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor.
Pronto la charla devino en quejas acerca del interminable ‘stress’ que les producía el trabajo y la vida en general.
El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera grande y una selección de tazas de lo más selecta: de porcelana, plástico, vidrio, cristal -unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras, otras realmente exquisitas…
Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café recién preparado.
Cuando lo hubieron hecho, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo:
Sé habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían bonitas se terminaron primero y quedaron pocas de las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo.
Esa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al “stress.”
Continuó: “Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café. En verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos”.
Lo que ustedes querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores. Después se pusieron a mirar las tazas de los demás.
Ahora piensen en esto: La vida es el café. Los trabajos, el dinero, la posición social, etc. son meras tazas, que le dan forma y soporte a la vida y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevemos. A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café.
¡Disfruten su café! La gente más feliz no es la que tiene lo mejor de todo sino la que hace lo mejor con lo que tiene; así pues, recuérdenlo:
* Vivan de manera sencilla.
* Tengan paz.
* Amen y actúen generosamente.
* Sean solidarios y solícitos.
* Hablen con amabilidad.
El resto déjenselo a Dios. y recuerden que: la persona más rica no es la que tiene más sino la que necesita menos …..
DISFRUTA TU CAFÉ………..
“Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” Filipenses 4:6

jueves, 1 de noviembre de 2012

“EL ESPERAR EN DIOS”



SALMOS 37: 34

esperar-en-dios
Cuando clamamos a Dios el nos dará una de tres respuestas, la que todos nosotros quisiéramos cada vez que clamamos a El es el“SI”, definitivamente es la respuesta que todos anhelamos de parte de Dios.
También existe la otra respuesta que a muchos de nosotros no nos gusta la cual es el “NO”, creo que cuando Dios nos da un rotundo “NO” nosotros lo tomamos que como que Dios no esta de nuestro lado, pero tenemos que saber que El siempre sabe que es lo mejor para nosotros.
Pero si hablamos de respuesta que no nos gustan creo que el primer lugar se lo llevaría el “ESPERA”, cuando Dios nos da un “ESPERA” pareciera ser que estamos confinados a pasar un buen tiempo pendientes de la respuesta de Dios, a lo mejor algunos prefirieran un “NO” o un “SI” en lugar de un “ESPERA”.
Pero alguna vez te has preguntado: ¿Por qué Dios nos hace esperar? O ¿Cuál es la mejor forma de Esperar en Dios? Pues de eso te quiero hablar en esta hora.
¿POR QUÉ DIOS NOS HACE ESPERAR?
Cuando Dios nos dice: “ESPERA”, para muchos de nosotros es como que nos dijera:“DESESPERATE”, no se por que pero los jóvenes tendemos a desesperarnos cuando no vemos cumplidas las promesas que de Dios hemos recibido.
Todos en algún momento de nuestra vida hemos recibido esta orden de parte de Dios, claro que a muchos de nosotros no nos ha gustado esta palabra tan famosa entre la juventud. A lo mejor y nunca nos hemos preguntado: “¿Por qué Dios nos hace esperar?”.
Definitivamente creo que algunas de las razones por las cuales Dios nos hace esperar es porque:
1. Quiere lo mejor para nosotros: Personalmente no creo que Dios fuese un tirano haciéndonos esperar algo que nos lo puede dar desde ya, creo que El siempre espera el momento indicado en el cual nos responderá, ¿Por qué? Simplemente porque quiere lo mejor para su príncipe el cual eres tu. Si estas pasando por un periodo de espera no te desesperes, Dios te dará algo súper ultra mega excelente ya que tu espera valió la pena.
2. Porque aun no estamos preparados: Muchos de nosotros queremos las cosas instantáneamente, quisiéramos que Dios fuera como un genio que sale de una lámpara para poder pedirle deseos, te equivocas, muchas veces Dios no te da lo que quieres porque físicamente o espiritualmente no estas preparado para recibir lo que pides. Tienes que entender que Dios es omnisciente es decir que el sabe muy bien lo que en tu corazón hay y sabe muy bien las intenciones que tienes para lo que pides.
3. Porque quiere examinar nuestro grado de Fe: Al igual que Abraham Dios querrá muchas veces moldear nuestro grado de Fe, pero que lindo es cuando salimos con la frente en alto, después de saber esperar en Dios y ver nuestra petición cumplida.
4. Porque quiero moldearnos: Muchas veces no entenderemos porque Dios nos hace esperar, pero cuando Dios tarda es porque esta trabajando, Moisés fue un hombre que tubo que capacitarse por 40 años en el desierto antes de ser utilizado por Dios para liberar a Israel de Egipto, así muchas veces Dios te estará capacitando sin que muchas veces te des cuenta.
Debido a muchas personas alrededor del mundo me preguntan: ¿Cual es la mejor forma de Esperar en Dios en el noviazgo?, quiero dedicar una parte especial a este tema.
EL ESPERAR EN EL NOVIAZGO
Todos hemos escuchado mas de alguna vez esta frase: “Yo voy a esperar en Dios para no equivocarme”, por generaciones sea escuchado estas palabras “No quiero equivocarme”, pero realmente ¿Cuantos han sabido esperar en Dios y cuantos se equivocaron?.
Creo que todos en momento determinado hemos creído estar enamorados, hemos pensado que la chica(o) es la que Dios tiene para mi. Tengo que aclarar que somos seres tripartitos es decir que estamos formados por espíritu, cuerpo y alma. El espíritu es el que se comunica con Dios, el cuerpo es el que mostramos físicamente y el Alma es el depósito de nuestras emociones.
Ahora bien si el espíritu es el que se comunica con Dios, ¿No crees que Dios te hablara y te dirá cual tiene o no tiene que ser la persona ideal para ti?, creo que una de las formas en las que no nos equivocaremos es obedeciendo lo que el Espíritu nos dice.
Lo que ocurre muchas veces es que nos dejamos llevar por el “ALMA”, es decir por nuestras emociones, muchas veces puede mas el alma que el Espíritu, pareciera que hay una lucha constante entre lo que nuestras emociones quieren (es decir el Alma) y lo que Dios quiere para nosotros (es decir el espíritu).
Muchos quieren esperar en Dios de manera equivocada, esperar en Dios es literalmente“ESPERAR”, no tenes que darle una "ayudadita" a Dios, el no necesita que metas tus manos, tu puedes decir: “no es que yo sé que el o ella es”, entonces si es así, debes de esperar el tiempo de Dios, no te desesperes ni te arrebates, si tan convencido estas, no creas que alguien te lo va a quitar o te la van a quitar, si es para ti Dios ya la guardo para ti, no ocurrirá nada, pero si no era de Dios esa persona se alejara de tu vida.
Mientras sientas duda en tu corazón te garantizo que Dios aun no te ha dado una respuesta, cuando algo inquieta tu corazón es señal de que debes seguir esperando, no importa cuanto tiempo pase pero debes saber que Dios te premiara por tu espera y tu confianza en El.
Muchos “noviazgos” han terminado en fracasos porque no supieron esperar en Dios, muchos terminaron dañándose, muchos atentaron contra su propia vida o muchos terminaron con un embarazo no deseado y todo por no saber esperar en Dios.
Pero que lindo es saber que cuando sabemos esperar en Dios el te dará a la persona que toda tu vida quisiste, aquella por la que oraste tanto tiempo, aquella persona que tanto pediste para que te apoyara, te amara y te comprendiera, la cual ni siquiera te imaginaste que iba a ser tan linda como seguramente lo será.
¿Cual es la mejor forma de esperar en el noviazgo?
Primero, tienen que guardar distancia, es decir que no tiene que haber contacto físico, nada de un beso pequeño, ni tomarse de la mano o abrazarse, cartas de amor, regalitos con intenciones, ni nada parecido a esto.
Segundo, compórtense y trátense como amigos, todo noviazgo comienza como una amistad, pero la amistad que tiene que mostrarse el uno al otro es una amistad sincera, sin ningún fin, sino el de ser un verdadero amigo, en el camino si Dios lo permite se ira hablando del tema del noviazgo, eso si cuando se sienta la paz de Dios en su corazón como para hacerlo, mientras tanto el trato debe seguir siendo el de un amigo.
Tercero, por mas que te insista si aun no sientes paz no le des el “si”, recuerda que si tu propósito es agradar a Dios debes de estar seguro que el esta de acuerdo con que inicies una relación. Si esa persona realmente te ama, te esperara, pero si su fin es solo un propósito de obtener algo de ti y no de amarte por toda la vida, entonces se desesperara y tratara de insistirte a que accedas a ser su novia(o).
Cuarto, no permitas que tu relación se convierta en “amigos con derecho”, es decir que no permitas que tu falta de espera en Dios te lleve a caer en una “amistad con derecho”, ¿Qué es un amigo con derecho? Es aquel que aunque no es tu novio tiene cierta libertad de besarte, abrazarte o muchas veces llegar a otros actos. Recuerda que eres una princesa de Dios por lo cual debes guardarte para el príncipe que Dios te tiene preparado.
Muchos podrían decir: “En el tiempo que estamos todos nos hemos equivocado alguna vez”, posiblemente sea cierto que la mayoría se han equivocado, pero lo que deberías preguntar es: ¿Cómo quedo su corazón después de esa desilusión?, te sorprenderías los testimonios de personas que se equivocaron en su noviazgo y por lo cual guardar rencor u odio hacia el sexo contrario, no creen en el amor o piensan que todos son iguales y que les volverán a fallar. Y todo esto por no saber esperar la Perfecta Voluntad de Dios.
¿CÓMO DEBO ESPERAR EN DIOS?
Si queremos recibir la perfecta voluntad de Dios para nuestra vida debemos considerar algunos pasos que nos ayudarán a saber esperar en Dios, como por ejemplo:
• Permanecer en comunión con Dios: fortaleciéndonos en oración, en Palabra para que nuestra fe crezca y con disposición que los planes de Dios se cumplan en nuestra vida.
• Reconocer que Dios tiene todo bajo control: si reconoces que Dios tiene el control de todo, nada te hará desesperarte ya que tu confianza en tu creador te hará estar firme en la roca.
• Saber que mi respuesta será la perfecta: Claro que si esperar en Dios tu repuesta será la perfecta, no la que tu quieres, sino la perfecta, es decir la que Dios considero que era la mas acertada para ti.
Debes de entender que si Dios te matricula en la escuela del “ESPERAR” es porque tiene algo grande para ti, sino de otra manera no te haría esperar. Cuando sientas que el tiempo pasa y no vez tu respuesta, debes sentirte bien aventurado porque Dios esta trabajando para que tu repuesta sea la que convenga para tu vida y la que te haga crecer espiritualmente y emocionalmente.
Nunca hables en contra de Dios cuando te tenga en espera, pues eso te podría llevar a entrometer tu mano en los planes de Dios y distorsionarlo, no te desvíes de los propósitos de Dios, pues el tiene planes de bien y no de mal para tu vida.
No hay nada mejor después de un periodo de espera que ver la respuesta de Dios que fue perfecta, si quieres experimentar de una respuesta perfecta de Dios, “ESPERA” en El y El hará.
Autor: Enrique Monterroza